La corrupción es un mal que aqueja profundamente a nuestro Estado y a nuestra nación. El actuar indebido de los servidores públicos incide directamente en todos los ámbitos de la vida de nuestra sociedad. La economía, el trabajo, la salud y la infraestructura se ven comprometidos por el actuar de servidores públicos sin compromiso, carentes de ética y moral, sentando las bases de una sociedad sin orden y con impunidad.

Ante este panorama, el Estado Mexicano decidió actuar a través de la vía correcta, la única que ofrece soluciones de largo alcance: la creación de instituciones.

Producto de la reforma constitucional de junio de 2017, se creó en Veracruz el Sistema Estatal Anticorrupción como una instancia coordinadora entre las autoridades estatales y locales en la materia, así como un totalmente nuevo Tribunal Estatal de Justicia Administrativa.

Este Tribunal, mismo que se instaló el pasado martes 2 de enero, se compone de 4 magistrados, dos hombres y dos mujeres honorables, el cual está dotado de plena y absoluta autonomía para dictar sus resoluciones.

Esta es una excelente oportunidad para imprimir un nuevo rumbo y un nuevo sentido a la labor jurisdiccional. Los magistrados que integramos este Pleno buscamos marcar un parteaguas en la historia de la impartición de justicia administrativa en el Estado. Juntos estableceremos las condiciones para que el desempeño de este tribunal sea perfectamente apegado a derecho, que actúe con prontitud, celeridad, transparencia, objetividad y profesionalismos absolutos.

Este es nuestro firme compromiso a partir de este momento: recuperar la confianza de la ciudadanía veracruzana en sus instituciones, demostrando en los hechos, que se trata de una instancia nueva y absolutamente autónoma.

Estoy convencido de que no se pueden esperar resultados diferentes realizando las mismas acciones una y otra vez. Por eso desde el inicio, se pondrá especial atención en establecer una nueva dinámica de trabajo, con sentido humano, distinto, en el cual la perspectiva de género y el enfoque de los derechos humanos sean una realidad palpable tanto por el personal que nos acompañará a lo largo de esta encomienda, como por la ciudadanía y autoridades que acudan ante nosotros en busca de justicia.


Pedro José María García Montañez

Magistrado Presidente